Cómo construir tus propias palletas de gaita (III parte)

¡Ya es enero! Sí, el mes criminal, el septiembre del invierno. Termina la Navidad y se empieza a bajar por el tobogán que desemboca en la Semana Santa, pero con un poco de pena y de desmotivación. Pues bien, en A Píntega Marela te proponemos ¡acabar con ellas! de la mejor manera posible: con actividades manuales para seguir fabricando tus propias palletas de gaita.

Sentirse útil por uno mismo es uno de los mejores remedios contra el abatimiento. Si, además, lo construido lo vas a emplear tú, la motivación se dispara, lo que genera los mejores resultados y actitud, además de disipar el desagradable síndrome post-vacacional. Sigue leyendo y descubre 2 capítulos más sobre cómo construir palletas de gaita.

Capítulo 4: el frenillo

En el cuerpo humano, el frenillo es un pliegue de músculo, “un tubito fino” que une 2 zonas aisladas entre sí, como la lengua a la encía que tiene debajo.

Pues bien, esta función no está muy lejos de la que desempeña el frenillo, cuando hablamos de palletas de gaita. De hecho, este frenillo de la gaita tiene como objetivo mantener juntas las cañas, para que no se muevan o se desplacen de su posición en el tudel.  

¿Cuál es el mejor material para ese propósito unificador e inmovilizador? El latón, en concreto, aquel dispuesto en tiras de 0,4 milímetros (mm de aquí en adelante) de grosor, 2,5 centímetros de largo y un ancho de 1,25 mm. En el paso, eso sí, el frenillo se ha fabricado con caña, alambre u otros materiales que los gaiteiros consideraban adecuados y que podían conseguir en su zona.

Como nos centraremos en hacerlo de latón, para esta empresa, sólo es necesaria una tira, que tendrás que doblar por el medio y situarla en la parte superior del atado.

Con vistas a que el resultado sea el mejor, te recomendamos que te ayudes de un alicate pequeño de puntas planas (siempre con el destornillador colocado) y que, con él, tires con una fuerza considerable, la misma que permita que el latón adopte la forma de las cañas y se ajuste, a la perfección, a ellas:

Palletas de giata

Cuando hayas conseguido que el hilo de latón esté integrado con las cañas, verás que quedará hilo suelto. ¡No pasa nada! De hecho, es normal y lo único que tienes que hacer para dejarlo niquelado es dar 2 o 3 vueltas, alrededor de la caña, y rematar con un nudo:

cómo construir palletas de gaita

Eso sí, para un acabado 10, es decir, profesional, lija con el destornillador la palleta, en diferentes lijas finas colocadas en la zona plana del taco. Para ello, empieza por la del 280 hasta llegar a la de 400:

palletas de gaita Madrid

Una vez termines con lo expresado en el párrafo anterior, pasa, de forma muy suave, los bordes de la caña. Así conseguirás un remate de manual.  

Este procedimiento, llamado rebaje, es aconsejable que lo realices con el ¡método del taladro y los rodillos de lija! De esta manera, ahorrarás mucho tiempo, pero, eso sí, tendrás que estar súper atento para obtener un resultado totalmente preciso.

¿Qué manera hay de comprobar que tu rebaje ha quedado preciso? Muy fácil, si ves que la cabeza de la palleta es fina, ¡enhorabuena!, tu trabajo es correcto. Por el contrario, si la cabeza es todo menos fina, lamentablemente, te tocará repetir el proceso.

Cuando la cabeza de tu palleta sea fina, el siguiente paso consiste en apoyarla en un taco de madera dura y, con un destornillador, dar el corte definitivo, según la tonalidad para la que fue hecha:

La, Sol

Si-bm

Do

Re

39 mm

37 mm

35 mm

33 mm

A continuación, sigue rebajando con una navaja o lija. ¿Cuándo deberás parar? La respuesta es cuando logres el sonido característico de las palletas de gaita: algo muy parecido al graznido de un cuervo.

Capítulo 5: afinación

En el proceso de construcción de palletas para gaita, es tan importante prestar una atención suprema a la precisión como tener presente la afinación.

La separación adecuada de las palletas es de 0,5 mm. Pues bien, conforme la palleta esté más o menos abierta respecto a esa medida, será más dura o más blanda. Para darle la abertura correcta, te bastará con ejercer un poco de presión con los dedos o con la ayuda de un alicate de puntas.

A continuación, antes de introducir la palleta en el punteiro, resulta vital que la humedezcas con agua, mientras la acaricias con los dedos (aunque hay algunos gaiteiros que no recomiendan humedecerla). De esta manera, cogerá la forma correcta. Este procedimiento te sirve, también, para el futuro, cuando tengas la palleta en el punteiro y haya pasado mucho tiempo desde que no tocas la gaita.

También, te recomendamos que enrolles hilo encima del hilo que usaste para atar las palas, para que la palleta se asiente mejor en la garganta del punteiro y puedas, además, afinarlo. (te dejamos aquí el post de las partes de la gaita para que repases estos términos).

Para afinar, es importante que recuerdes que cuanto más metas el tudel en la garganta, más aguda será la afinación. Esto es debido a que se acorta la distancia entre la palleta y los agujeros del punteiro.

Cuando la palleta esté asentada en el punteiro, si ves que queda baja, tendrás que repetir el paso de cortar la palleta en la cabeza (foto de figura 16 del anterior post sobre construir palletas de gaita). Una vez que la hayas cortado de nuevo, si te queda dura, te tocará pasarla por una lija fina, con el objetivo de ablandarla (foto de figura 19 de este artículo).

Otra manera para conseguir que la palleta suba de tono es sacarle el hilo sobrante que pusiste anteriormente (si es que eso sucede) y meterla, más aún, en el punteiro. Eso sí, no la metas de una forma exagerada porque, de hacerlo así, se podría modificar e, incluso, dañar la garganta del punteiro. Créenos, no quieres que eso ocurra 😜.

Si, tras poner en práctica lo expresado en el párrafo anterior, tu palleta sigue estando alta y dura, te aconsejamos que la pases, suavemente, por una lija para que baje.

A veces, la situación se pone complicada y la palleta, rebelde. Por eso, si, aún así, sigue alta, otra cosa que puedes hacer es dar unas vueltas de hilo adicionales para que entre menos en el punteiro.

Esta última es la medida definitiva con la que la palleta, sí o sí, bajará. Eso sí, para que el resultado sea satisfactorio, presta atención a que el frenillo mantenga la distancia correcta respecto al espigo.

¿Qué tal?, ¿cómo te estás manejando con este curso online, por entregas, sobre cómo construir tus propias palletas de gaita gallega? Te informamos de que solo queda una más, que la publicaremos pronto.

Al mismo tiempo, te recordamos que, en A Píntega Marela, ofrecemos clases de gaita galega (donde, también, se habla y enseña sobre las palletas), así como de otros instrumentos y bailes vinculados con la música tradicional de Galicia. ¡Estamos en Carabanchel Alto!, contacta con nosotros y ¡únete a nuestra familia!

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